Turismo con móvil

Cada vez es más fácil viajar sin guías de papel, aunque Nautilia sigue recomendando su uso. Lonely Planet está ampliando poco a poco la oferta 'pick and mix' (tambíen llamda 'buy by chapter'), en la que uno puede confeccionarse su propia guía en pdf eligiendo los capítulos que más le interesen de lo que hay disponible. Con el/los pdf resultantes, el comprador puede elegir entre imprimirlos o pasarlos a su dispositivo móvil u ordenador y consultarlos en movimiento.

Además de esto, hay otros servicios que no necesitan esta compra previa y que también son atractivos. Son las guías que se pueden consultar desde el móvil. Dos noticias han desencadenado este post:

  • la aparición, vista en el blog de Logitravel, de barcelona.mobi, una página web del Ayuntamiento de Barcelona en formato móvil con contenidos para los que visitan la ciudad.
  • el premio que Travelmole, una web sobre la industria turística, ha dado al atractivo 'conserje virtual' que ha puesto en marcha Singapur (en la categoría Best Deployment Of Mobile Technology site)
Barcelona.mobi, estrenado durante el congreso de móviles del 2008, muestra un directorio en catalán, castellano e inglés de lo más destacado de la ciudad: museos, restaurantes, lugares de interés... Cada uno de esos lugares se puede situar sobre el mapa de la ciudad. Además, hay un listado de teléfonos útiles (el muy caro 010) y un link al portal para móviles de TMB, para calcular cómo ir de un punto a otro de la ciudad en transporte público. Como es conveniente en estos casos, el diseño de la página, con muy pocas imágenes, mueve muy pocos Kb.

Esa misma idea, pero mucho más elaborada, es la que presenta el Digital Concierge de Singapur. Para acceder a todos los servicios, hay que descargarse un programa en java para el móvil. Presenta más opciones interesantes para el viajero que Barcelona, especialmente el pronóstico del tiempo y más opciones de transporte (incluidos información sobre vuelos). La presentación es más vistosa, pero a cambio hay que descargar más Kb.

Así, con un móvil en el bolsillo es posible desembarcar en una ciudad y situarse rápidamente. En All About Symbian, una página de información sobre un sistema operativo para móviles, anunciaban una guía gratuita de Londres para móviles e iPods. Los que la han hecho dicen que equivale a una guía de papel de 400 páginas. Y es interesante. No se limita, en este caso, a simples listados, sino que también tiene introducciones, explicaciones, imágenes y mapas. La versión para iPods e iPhones es más conveniente, porque la información se puede descargar y no es necesario, como en la versión para móviles, conectarse cada vez que se quiere ver una nueva información. Esta guía se une a la muy útil versión móvil de la web Transport for London, con actualizaciones sobre averías y opciones para crear rutas.

Y aunque no todas las ciudades tienen guías 'oficiales' en versión móvil, sí que muchos gestores de transporte tienen esas versiones, como las citadas de TMB en Barcelona o la de Londres. O por ejemplo, París, Berlín, Roma, Nueva York...

Todo esto son opciones gratuitas. Pero también hay opciones recomendables de pago. En especial, destaca la versión móvil de la Rough Guides, una colección de guías similar a las Lonely Planet. Es buena por su cobertura, 200 ciudades de 33 países europeos, pero mala porque, además del programa que se instala en el móvil o pda, se necesita una conexión de datos para ir descargando la información de las ciudades.

Otra cosa que es posible también hacer con el móvil es comprar billetes de avión, como desde hace poco permite Vueling. Pero esto será tema para otra entrada.

La pega de todo esto es que usar todos estos servicios implica mover bastantes kilobytes (kB), lo que, si no existe una conexión wifi gratuita o barata a mano, puede encarecer bastante la factura del teléfono móvil. Pero tal vez entre los ayuntamientos y proyectos como Fon se pueda ir ampliando la cobertura wifi.

Contando cuentos antes de dormir

El hotel Andaz Liverpool Street de Londres ha ofrecido durante unos días de abril del 2008 un 'Reader in Residence' ('lector residente'), que leía historias a los huéspedes justo antes de dormir, igual que cuando éramos pequeños y los padres nos explicaban cuentos.

El escritor y periodista de 'The Times' y la BBC Damian Barr (perfil en Linkedin) es la persona que se ha encargado de las lecturas. Como declaró a ABC News, es un servicio para las "muchas personas a las que no les han leído desde niños y que, además, no llevan muchos libros a los hoteles". Por otro lado, también es útil porque "te puedes cansar de ver la CNN".

El hotel Andaz está en la estación de tren de Liverpool Street. Conocido antes como Great Eastern Hotel, ahora, tras una reforma, es gestionado por la cadena Hyatt, bajo la marca Andaz. Es un alojamiento de lujo, con precios caros: el más barato para una habitación doble, por ejemplo, para un fin de semana a mediados de septiembre, es de 315 libras (unos 400 euros).

La idea surgió del propio 'lector residente' durante un viaje en el que olvidó en casa los libros que estaba leyendo. En el hotel, dice Barr a la BBC, "estaba desesperado por leer mis libros y pensé que mucha gente podría estar en una situación similar a la mía. Allí fue cuando pensé en la idea de un 'lector residente' en los hoteles".

Damian Barr aceptaba leer cualquier tipo de literatura. El servicio era gratuito y duraba como máximo una hora. La oferta lectora abarcaba desde cuentos cortos y best-sellers a obras de más calado. Según la BBC , entre las obras en oferta estaban 'Drácula' de Bram Stoker, 'Frankenstein' de Mary Shelley, 'Guerra y paz' de Tolstoi... También era posible simplemente conversar un poco sobre literatura.

Por si alguien se sobrepasaba o se emocionaba demasiado, el servicio de seguridad del hotel estaba siempre cerca del lugar. Y en cualquier caso, como aclara Barr, él no estaba dispuesto a arropar al huésped ni a servirle chocolate caliente antes de dormir. Además, por si alguien se pudiera sentir intimidado por la presencia de un extraño en la habitación, Barr también hacía lecturas por teléfono.

Tanto el hotel como el propio lector creen que el servicio tiene algo de terapéutico, es una biblioterapia, en tanto que la lectura puede agitar emociones. La etapa lectora del hotel Andaz acabó el 28 de abril del 2008, pero, según la BBC, hay más hoteles interesados en retomar la idea. Habrá que preguntar en recepción, por si acaso...

Preparar un viaje a... con guías gratis

Algunas personas que hacen una escapada rápida tal vez no quieran gastarse dinero en una guía, porque quizá piensen que no les sale a cuenta. (Aunque Nautilia recomienda hacerlo.) Pero a la vez también creen que necesitan algún tipo de información y se lanzan a internet a buscarla.

Para los que quieran las cosas fáciles, lo mejor es descargar e imprimir guías en pdf. Fastcheck Arrival Guides ofrece guías de más de 300 ciudades -unas 50 traducidas al castellano- de unas 12 páginas. Tienen el contenido esencial de qué ver, dónde comer y dormir y los lugares de moda para salir. No son muy exhaustivas y tienen publicidad, pero tienen una relación calidad-precio imbatible.
Estas guías de Fastcheck son las que usan muchas compañías aéreas, como Ryanair (que tiene vigente una oferta hasta el 1-5-2008 de 900.000 plazas a 10 euros, para volar en julio y agosto) o Cathay Pacific. La descarga es de unas 4 megas por guía.

Para la zona de Europa central, (de Alemania a Rusia y de Estonia a Grecia), InYourPocket tiene guías bastante más completas y elaboradas que las de Fastcheck, aunque sólo cubren 38 ciudades y sólo están en inglés. Además, no todas las guías están disponibles en pdf para descargar, aunque se pueden conseguir sobre el terreno. La de Atenas, que sí se puede descargar, ocupa unas 12 megas. Para las ciudades sin versión en pdf, todo el contenido está disponible en la web.

Las guías Frommers, una editorial estadounidense que publica guías más o menos similares a las Fodors, Michelin o las Lonely Planet, ha volcado en internet el contenido de todas las guías. Sólo está en inglés, y no hay versión en pdf. La cantidad de información disponible es inmensa: introducciones, listas, hoteles, restaurantes, monumentos... Es sorprendente encontrar tanta cantidad de información, la misma de la guía impresa, gratis.

Finalmente, una gran fuente de recursos suelen ser las páginas web de las oficinas de turismo, ya de ciudades, ya de regiones, ya de países. Suelen disponer de muchos catálogos y guías sencillas en pdf listos para descargar, con propuestas de actividades o directorios de alojamientos. Por ejemplo, My Switzerland, la oficina de turismo suiza, tiene unas 'City Guides' en pdf, muchas de ellas en castellano, de 26 localidades, con información básica.

Otros lugares con guías gratis: la edición inglesa de Condé Nast Traveller (introducción a ciudades), Budget Travel (sólo 12 ciudades, con un montón de información), The Economist (pricipales centros económicos del mundo, alguna información curiosa).

Los que tengan un reproductor mp3, no necesariamente un iPod, pueden descargarse algunas guías y rutas, que luego pueden escuchar sobre el terreno. Casi todos los que conocemos, son en inglés, pero suelen estar bien locutados, esto es, bien vocalizados y sin hablar demasiado rápido. National Geographic publicó una serie llamada 'Walks of a Lifetime', en las que proponía pequeñas rutas por los centros históricos de algunas ciudades, entre las cuales estaba Barcelona. Rick Steves, un autor de guías muy popular en EEUU, también ha publicado algunas guías, así como muchos de sus programas de radio, generalmente temáticos y con contendo muy interesante.
Esta página web recoge algunos otros podcasts viajeros gratuitos, en inglés. A ellos hay que añadir los detallados paseos por Londres de Robert Wright.

Una solución más arriesgada es la que se propone en la excitante guía del 'Experimental Travel', llamada el hilo de Ariadna. Consiste en presentarse en una ciudad sin preparar demasiado el viaje y escoger al azar a alguien en la guía telefónica del lugar, llamarle y preguntarle por los 10 lugares favoritos de la ciudad. La persona llamada puede llamarse Ariadna, aunque esto no es imprescindible. Una vez que se tengan los 10 sitios, que no es necesario que sean turísticos, se ponen en un mapa, se traza una línea que los una. Ese es el hilo de Ariadna que hay que seguir.

Breves roundup: record de lavabos, entretenimiento USB, recargos de combustible

Pekín se está intentando limpiar. Es una ciudad con muy contaminada. como algunos deportistas han puesto de manifiesto. Pero en un intento por mejorar de cara a los Juegos Olímpicos, a través de Routard.com descubrimos que la capital china ha batido el récord de lavabos públicos disponibles, con 5.174, superando a Nueva York, Londres y Tokio. Estas cifras se basan en una declaración oficial del Gobierno y, como lamenta Cyberpresse, no se pueden confirmar con una fuente independiente.
Por cierto, que la capital china bate además otros récords curiosos. Según People's Daily, la versión en inglés del periódico oficial del Partido Comunista chino, genera unas 1.600 toneladas de residuos al día. y según Aigües de Barcelona, es la capital que más agua consume por habitante, 666 litros, que se comparan mal con los 116 de Barcelona

Entretenimiento a bordo en una llave USB
Singapore Airlines está actualizando su oferta de entretenimiento a bordo, como explica Jaunted. La novedad más destacada del nuevo sistema, llamado eX2, es que incorpora un puerto USB y programas para visionar fotos, reproducir archivos de sonido o vídeo o mostrar PDF. Así, se podrá conectar una llave de memoria y visualizar el contenido. Incluso se puede conectar directamente la cámara de fotos, según Scoop, una web neozelandesa.
e-Travel, la fuente de Jaunted, añade que este nuevo sistema está disponible para todas las clases de los Airbus A-380, que de momento sólo usa Singapore Airlines, y los Boeings 777.
Otros blogs hablan que el sistema también incorpora una suite OpenOffice (procesador de textos, hoja de cálculo...) completa.
The Inquirer cuenta que todo el sistema de entretenimiento, constriudo por Panasonic, funciona con un sistema operativo Linux y que el terminal de cada asiento tiene un disco duro de 40 Gb.

Subida de los cargos por combustible
Mientras que todas las aerolíneas aumentan sin parar los suplementos que aplican para 'compensar' la subida del precio del petróleo, Ryanair asegura que no aplicará ningún tipo de recargo "ni aunque el barril llegue a los 200 dólares", como ha declarado el director de ventas de Ryanair en Francia y recoge Le Quotidien du Tourisme. Además, Ryanair asegura que los recargos que aplica Air France son infundados, ya que, según ellos, "AF compra el carburante 40 dólares más barato que el precio actual del mercado: la compañía tiene una tarifa fija para el 75% de las compras del ejercicio 2008/09 a 74 dólares el barril".
Como ejemplo de como están las cosas, Lufthansa, en el último anuncio de subida (10-3-2008), dejó el recargo en 17 euros por segmento en vuelos dentro de Europa y en 77 por segmento en los de largo recorrido.

Foto del lavabo chino de activate.us. Foto de la llave USB de Net Traveller - Tom Worthington

Gastando raro: las comisiones de las agencias

A consecuencia de la preparación un viaje a Suiza, Nautilia quiso buscar el precio del billete de avión más barato entre BCN y Ginebra. Lo sorprendente no fue el precio, que era más o menos el mismo en todas las agencias online, sino las comisiones aplicadas por vender el billete. Es decir, no las tasas aeroportuarias o el recargo por el alto precio del petróleo, que ya son altos, sino los gastos de gestión, que son extrañamente altos para un servicio completamente informatizado.

Los resultados
La búsqueda se hizo el 9-4-2008, para un vuelo Barcelona-Ginebra a mediados de mayo. El mejor precio era un vuelo de Swiss de 10 euros (i/v) y las tasas aeroportuarias y recargos de combustible eran 18,95 o 19,09 euros. Por tanto, el vuelo en sí costaba entre 28,95 y 29,09 euros.

Los cargos por la gestión:

  • Swiss (la propia línea aérea): 12 euros (Swiss service fee). Final: 41,09 euros (la web muestra claramente el desglose)
  • Edreams: 11 euros . El billete: 28,95; precio final: 39,95. No desglosa específicamente los gastos
  • Expedia.es: 8 euros. Precio final: 36,95. No enseña el desglose de los gastos
  • Lastminute.es: 10 euros. Precio final: 38,95. Desglosa los gastos de emisión
  • Atrapalo: 10 euros. Precio final: 39,09. Desglosa los gastos.
  • Rumbo: no da el precio del cargo sin introducir datos personales. En la letra pequeña tampoco especifica cuanto es, sólo dice que lo cobrará.
  • Terminal A. El buscador no reconoce 'ginebra'. No da el precio final, con los gastos, sin dar datos personales. Antes de esto, asegura que hará un descuento de 2,02 euros y que vuelo costará 26,93. La letra pequeña dice que la comisión es de 12 euros.
  • Viajes Marsans: 12 euros. Precio final: 40,95. Desglosa tasas y cargos.
Otro ejemplo
Para comprobar si estos cargos variaban mucho, se hizo otra prueba: un viaje a Nueva York (ejemplo de vuelo intercontinental). En este caso, la búsqueda se hizo el 20-4-2008, para un vuelo Barcelona-Nueva York a mediados de julio.
El mejor precio, según algunos multibuscadores, es el de un vuelo de US Airways, vía Filadelfia. He aquí las comisiones.
  • US Airways. Vuelo: 751 euros. Tasas (sin desglose): 46,75. Total: 797,75 euros (parece que no hay comisiones, pero es el precio más caro)
  • Ebookers. Vuelo: 619 euros (mismos vuelos que en US Airways, pero con código compartido de Spanair). Tasas: 46,75. Cargos de gestión: 8. Total: 673,75
  • Spanair. Vuelo: 619. Tasas: 47. Cargo por gestión: 10. Total: 676
  • Expedia.es. no aparece el vuelo en los resultados. El más barato es 698,22 € más 8 € de cargo de servicio, con Swiss y Lufthansa.
  • Edreams. Billete: 678,54 €, que incluye 12 euros de gastos de gestión
  • Lastminute. Vuelo: 619. Tasas: 46,75. Gastos de emisión: 12,00. Total: 677,75
Así, la conclusión de este miniestudio es que la compañía aérea no suele dar nunca el mejor precio y que las comisiones, entre 8 y 12 euros, a juicio de Nautilia, son muy altas. Es posible que se esté penalizando al que compra el vuelo únicamente, en frente del que adquiere también otros productos: hoteles, coches en alquiler... Pero esto será, tal vez, motivo de otro minianálisis.

Saló Internacional del Turisme (interior)

El Saló del Turisme (Fira de Barcelona, del 17 al 20 de abril del 2008), es un poco flojo, en la línea de las ediciones anteriores. Aunque no es más que un reflejo extraño de lo que es la Barcelona: un polo de atracción turística y de ferias de muestras, que llenan los hoteles, pero cuyo peso político e institucional es reducido. La presencia internacional en el Saló es, con diferencia, lo más flojo y, a su vez, lo que más se echa de menos.

El SITC es un buen lugar para recoger información sobre el turismo interior, tanto de Catalunya como de España. Los estands de las comunidades autónomas y de los entes catalanes (diputacions, ayuntamientos...) ocupan dos tercios del espacio total de exposición. En la parte dedicada a Europa, Francia e Italia ocupan más de la mitad de la sección y el resto se lo reparten todos los demás países europeos y del arco mediterráneo.

Pero a medida que las zonas se alejan de Barcelona, su presencia se reduce físicamente. ¿Será por desinterés, por falta de atractivo, por imposibilidad de los organizadores de atraerlos? Sea cual sea la razón, la verdad es que es una lástima. Mucha gente que esté pensando en las vacaciones de verano y que piense en acudir al SITC buscando información, seguramente invertirá mejor los 8 (laborables) o 10 euros (el fin de semana) de la entrada yendo a un cibercafé y buscando información en internet, o una librería como Altair, a comprar guías. A no ser que necesite bolsas, pósters y papeles, que entonces sí que puede amortizar la entrada.

Chocan, sea cual sea la razón, las ausencias de, por ejemplo:

  • cualquier sitio de EEUU (mientras se buscan más vuelos ahí)
  • las grandes capitales europeas (París, Londres, Roma...), que no están ni dentro de sus países ni fuera -es más, el Reino Unido no está en absoluto
  • más presencia de Suiza (delegada a Camping Suiza, un microestand) y de Alemania (reducido espacio compartido con agencias de viajes)
Destacan, en cambio, el despliegue de Andorra (con masajistas de Caldea), Francia (oficial y regiones), Italia, Grecia, (país invitado en el 2008) y, más o menos grande, los países escandinavos y de zonas turísticamente emergentes, como Polonia, Eslovenia, Croacia y Turquía. Más allá de Europa, también hay que remarcar los estand de Colombia y Bolivia.

Asimismo, este año, una parte del espacio se reserva para el llamado 'Pink Corner', que promociona el turismo (interno también) gay, denominado con las siglas LGTB (lesbianas, gays, transexuales y bisexuales). Según el dossier de prensa, BCN es el "segundo destino de turismo gay del mundo, después de Amsterdam". La ciudad quiere este turismo porque suele ser de un nivel económico alto y gasta mucho, como se desprende de la misma nota de prensa. Un informe del dossier subraya que "un turista medio gasta unos 90 euros al día" en Barcelona, mientras que "el turista gay desembolsa entre 130 y 150 euros diarios".

En definitiva, el SITC ha sido una visita rara, algo insatisfactoria.

Viajar sin viajar, escribir sin ir

Dos amigos (gracias Charlie & Daniel) envían a Nautilia la noticia de que un -¿ex?- redactor de las guías Lonely Planet, llamado Thomas Kohnstamm (web personal), ha confesado que redactaba guías de sitios en los que no había estado. Dice que "no le pagaban lo suficiente" y que por eso había llegado a escribir una guía sobre Colombia desde San Francisco (EEUU). Y que, como recoge la BBC, en otros casos -colaboró en 12 títulos-, "se inventó parte de lo que escribió, copió información de otras publicaciones y vendió drogas para compensar su bajo salario".

Lonely Planet (LP) es una referencia en el mundo de las guías de viaje. En el 2006, aseguraron que "cada cinco segundos" vendían una guía en algún lugar del mundo, lo que da una idea de la importancia de la marca. Precisamente, lo que da más confianza a los compradores de una guía LP era que había un equipo de escritores e investigadores sobre el terreno, que comprobaba cada cierto tiempo los datos: transportes, hoteles, restaurantes, atracciones.

Aunque una guía puede no ser una 'biblia' que haya que seguir a pies juntillas, sí que tiene que ser fiable ('reliable', que dirían los editores de LP en inglés). Es decir, se espera que haya un control de calidad detrás. Pero también, como todo el mundo recordará, hay innumerables casos de controladores burlados. Casi siempre, como en este caso, por confianza en el currículum del ponente. Un ejemplo, en el ámbito académico, son las estupendas imposturas de Alan Sokal. O, más burdamente, los plagios literarios, como el ya mítico de Ana Rosa Quintana.

El caso no es raro, todo sea dicho, y seguramente, en el fondo, no habrá sorprendido demasiado. Hace unos años, unas personas que trabajaban en una revistas de viajes -sin más precisiones- explicaron a Nautilia que para redactar algunos artículos, los jefes les daban dinero para que fueran alguna librería a comprar unas cuantas guías de las que sacar, copiar o intertextualizar el material para el artículo. Pero que Lonely Planet lo haga es otro nivel.

La persona que ha hecho las declaraciones está promocionando un libro, titulado 'Do Travel Writers Go to Hell?', que, gracias a la repercusión que han tenido, seguro que tendrá buenas ventas. Seguramente, el trasfondo que acaba revelando todo esto es que escribir para una guía de viaje no es el mejor trabajo posible: muchas cosas que ver y visitar en poco tiempo y con un presupesto limitado (excepto, tal vez, los inspectores de las guías rojas Michelin). Aunque para algunos pueda ser el trabajo ideal.

Si consideramos redactar una guía un tipo de periodismo, seguramente, en alguna medida, podemos extender la idea generalizada de que el periodismo de viajes puede ser uno de los más 'corruptos' o 'corruptibles' de entre todos. De hecho, muchos suplementos y revistas de viajes no son más que alabanzas a los regalos que los entes turísticos les han hecho. Es muy difícil encontrar cosas críticas o puntos negativos en muchos reportajes. (Discupas por el excurso de este párrafo).

Dicho todo esto, Nautilia cree que las guías Lonely Planet son buenas y que, en general, la editorial hace un buen trabajo, como seguramente también hacen la mayoría de los redactores. Seguramente, la liebre levantada por Kohnstamm sea una losa para LP, pero estas guías suelen ser una buena elección. Sin embargo, como colección de guías en global, Nautilia nunca escogerá solamente una LP. Como en las noticias, en los viajes también es bueno contrastar: con otras guías (Rough Guides, Michelin, TimeOut...) y con internet.

OT: Un año viajando raro

Este lunes 14 de abril, este blog cumple un año.

Doy las gracias a todos los lectores y comentaristas por seguir, poco a poco, haciendo que el blog vaya creciendo. Especialmente a Jordi Català, David Rodríguez y Eduardo López Alonso, que han ayudado enormemente escribiendo artículos para Nautilia. Entre los comentaristas, tengo que mencionar, sin intención de que nadie se sienta ofendido, al que tiene el récord de entradas, Daniel Vidal.

Nautilia nació tras la percepción de que el hecho de no tener un blog me dejaba descolgado del 'pelotón' (¡vida líquida!), de los que iban en el grupo de cabeza de las tendencias, como creo que ha sido el caso de otros muchos blogueros.
Y a pesar de la obligación autoimpuesta, estoy contento del resultado. También a pesar del trabajo que da un blog, para intentar que sean los lectores los que no se descuelguen, y para intentar que mantenga un poco el interés.

La intención de este blog es la de recopilar curiosidades relacionadas con el mundo de los viajes que tuvieran algún toque de humor o extrañeza: algunas tendencias raras, algunos lugares raros... Pero poco a poco también he intentado aportar contenidos prácticos y un poco de divulgación sencilla.
En este mismo orden de cosas, había dos cosas que Nautilia no tenía que ser y que creo que he conseguido que no sea:

  • un blog de tendencia negativa, como tantos hay, especialmente entre los personales
  • una relación de entradas de otros blogs (al menos hay que reelaborarlas y ampliarlas)
Lo que las estadísticas dicen
El elemento que más confianza da a los blogueros es el de unas estadísticas al alza. Y en este aspecto, las cosas van muy bien. Aunque es muy ligera, la tendencia es que cada vez hay más lectores ahí. Cada día llegan a Nautilia entre 30 y 40 visitantes.
Seguramente, el punto débil es que pocos repiten, ya que muchos llegan a través de buscadores (el 62%) y están poco o ningún tiempo en el blog. Pero los buenos datos son que los visitantes han mirado de media 1,55 páginas -es decir, que han tenido curiosidad por mirar un poco más el blog, más allá de lo que venían a buscar- y han estado 1 min 32 seg en el sitio.
El contenido con más éxito, a parte de la portada, es el referente a Japón, la página de 'viajar desnudo' (¡linkada desde webs naturistas!) y la de 'juegos geográficos', que es la cadena de búsqueda en Google que más visitantes aporta.
Precisamente esas cadenas de búsqueda son muy extrañas y creo que es mejor no analizarlas, pero que conste que 'cocodrilo' ha enviado 8 visitas, 'homes despullats' 4, 'ahorcamientos públicos' 2 o 'como es feo en japones' otras 2...

Hay algunas expectativas seguramente no cumplidas, como la de hacerme rico con el blog a través de la publicidad. Pero muchos nos hemos desengañado de que eso no es posible, aparentemente. Durante todo este año, el programa de publicidad de Google, Adsense, ha dado 22 dólares, así que dentro de un poco más de 4 años podré llegar a recibir mi primer ingreso de 100 dólares... Pero al menos estoy en la blogosfera, qué caray.

Insisto en las gracias a todos los que estáis ahí y decir (¡oh, no!) que intentaré en la medida de mis posibilidades seguir viajando raro por aquí.

Francisco José Moya

Preparar un viaje a Suiza (con niños)

Unos amigos han preguntado a Nautilia como preparar en esta ocasión un viaje a Suiza, con un supuesto muy definido: pasar un fin de semana largo, de viernes a lunes, en Suiza, cuatro personas, el matrimonio y dos niños, uno de más de 14 años y otro de menos. Como en el caso de Nueva York, aquí va lo que hemos sido capaces de responder.

¿En coche, en tren o en avión?
La salida del supuesto es desde Barcelona.
En coche, la ruta es de unos 800 kilómetros, toda por autopista, se tarda unas 7 horas y, entre peajes, gasolina y la 'viñeta' para circular por las autopistas suizas (27 euros, dura 14 meses), sale por unos 160 euros, según Vía Michelin.

En tren, la opción sencilla y directa es el trenhotel Pau Casals, que circula entre BCN y Zúrich, con parada en Ginebra. Es un poco cara (la i/v, entre 178 euros en butaca y 572 en un compartimento Gran Clase -con ducha, lavabo y cena-). Sale hacia las 20.00 h y llega a Ginebra hacia las 6.00 y a Zúrich hacia las 10.00 h. El precio es el mismo para cualquier destino suizo (es decir, cuesta lo mismo ir a Ginebra que a Zúrich).
La opción rara (y un poco más barata) consiste en llegar a Perpinyà o Montpellier para conectar con la red de TGV francesa: hay TGV Montpellier-Ginebra y hasta Montpellier se puede llegar con el realmente extraño Talgo. Se viaja de día, en unas 8 horas, y cuesta a partir de 63 euros (Cerbère-Ginebra).

En avión, la ruta a Ginebra tiene una cierta competencia, gracias a la cual los precios pueden ser baratos. Las aerolíneas que conectan BCN y GVA son Swiss, EasyJet, Iberia y Spanair. En ciertos momentos, cualquiera de la dos primeras pueden ofrecer precios bajos. En Swiss se han visto tarifas desde unos 30 euros i/v, tasas incluidas. El vuelo dura 1 h 30 min.

El alojamiento
Encontrar una habitación relativamente bien de precio para cuatro personas requiere una cierta planificación y sacrificar ya algo del confort, ya cercanía al centro.
La cadena de apartahoteles Citadines, con amplia presencia en Francia, tiene apartamentos para 4 personas, aunque los precios más bajos se consiguen solo con bastante antelación. En el caso de Ginebra, el Citadines está ubicado en un pueblo francés pegado al aeropuerto, Ferney-Voltaire.
La alternativa es, también en Ferney, el hotel Novotel, que permite tener hasta 2 hijos menores de 16 años gratis en la habitación.
Una alternativa urbana a los hoteles son las habitaciones familiares de los albergues de juventud. El de Ginebra dispone de ellas. Suele ser necesario obtener un carnet de alberguista familar (en general, es valido para los padres y los hijos menores de edad) para poder alojarse en los albergues. Ofrece un confort más espartano que un hotel, pero también es más barato.
Para buscar/reservar un hotel, a parte de las páginas de las conocidas cadenas y agencias de viajes online, merece la pena consultar Swiss Budget Hotels, una agrupación de hoteles familares sencillos, y la página de la oficina de turismo suiza.

Desplazarse por el país
Un fin de semana largo, como en el supuesto, permite hacer algunas excursiones. Sobre todo si se considera que es suficiente pasar sólo un día en Ginebra.
La red de carreteras y autopistas de país es muy buena y amplia, pero tal vez la forma más 'suiza' de plantearse un viaje -y, porque no, más respetuosa con el medio ambiente- es usando la muy extensa red de trenes, autocares postales y barcos.
El Swiss Travel System ofrece diversos pases para usar toda la red. El más usual es el Swiss Pass, que permite viajar 4, 8, 15 o 22 días, o un mes seguido. Otros pases permiten viajar un número determinado de días en un periodo de 30 o comprar billetes a mitad de precio.
Las ventajas adicionales de estos pases es que, de un lado, los menores de 16 años viajan gratis, siempre que vayan con un adulto -hay que obtener una tarjeta familiar gratuita-, y, de otro, incluye entrada gratis a más de 350 museos suizos y el uso del transporte urbano en la mayoría de ciudades. En esta página están los precios de los pases.
Los pases se pueden comprar por adelantado, online, o en cualquier estación de tren suiza, a la llegada.
Si se tiene clara la ruta, comprando billetes punto a punto online en la página de los trenes suizos, se pueden conseguir bueno precios, sobre todo entre ciudades. Tras la compra, hay que imprimir un billete electrónico.
Esta página de los trenes suizos permite consultar los horarios de toda la red (trenes, autobuses, barcos y transportes urbanos)

Si se elige el coche, los alquileres de coches en Suiza están al mismo precio que en el resto de Europa. La ventaja viene de la gasolina, más barata que en Francia o en Italia. Pero seguramente, antes de alquilar un coche se podría plantear ir en coche desde casa.
En todo caso, igual que en el alojamiento, tal vez alquilando en Francia (Ferney-Voltaire) se pueda conseguir un precio mejor que el del aeropuerto de Ginebra o el del centro de la ciudad. Europcar (quizá haya otras empresas) tiene una oficina en Ferney. En este caso, hay que asegurarse de que el coche lleve la viñeta de las autopistas.

Dos cosas a tener en cuenta en un viaje a Suiza

  • Horarios: en Suiza todo pasa muy pronto: las comidas y el cierre de las tiendas (entre las 17.00 y las 18.00 h). Sin embargo, en las estaciones de tren, especialmente en las ciudades, hay tiendas y supermercados abiertos hasta más tarde.
  • Dinero: Suiza usa el franco suizo, pero al estar rodeado por países que usan el euro, muchísimas tiendas aceptan billetes de euro como forma de pago, aunque el cambio se devuelve en francos. Esto pasa hasta en supermercados de pueblos pequeños. En el aeropuerto de Ginebra, incluso dan el cambio en euros.
¿Qué ver?
Es difícil proponer una ruta, pero en general se puede decir que las ciudades no son muy grandes, por lo que se pueden visitar en poco tiempo. Ginebra, Lausana y la ribera del lago Leman hasta Montreux (las terrazas con viñedos -Lavaux- son Patrimonio de la Humanidad según la Unesco) pueden ser factibles en 3-4 días. Los más ambiciosos pueden plantearse llegar hasta la capital, Berna, para ver los osos y el centro histórico, también Patrimonio de la Humanidad según la Unesco. La página oficial de turismo suiza ofrece innumerables propuestas e información sobre todos los rincones del país.
Tal vez un viaje a Suiza sea más atractivo por la vertiente montañosa. Y seguramente la excursión más popular es la del tren que asciende al Jungfrau (conexión desde Interlaken). Pero necesita un día completo y no está especialmente cerca de Ginebra.
Y, aunque está lejos, siempre se puede intentar llegar a la mítica casa de Heidi.

Viajar a la pobreza

No se trata de pagar un viaje que nos arruine, sino de una extraña tendencia turística de la que habla 'The New York Times'. En el artículo, se mira el auge de los 'slum tours' (algo así como 'rutas de las zonas marginales') y se pregunta si se trata de turismo o de voyeurismo.

Se trata de visitas organizadas a los barrios más deprimidos de las ciudades, como las Favelas de Río de Janeiro o las áreas degradadas de Bombay/Mumbai, México, Johannesburgo, Asuán o la ciudad de los muertos de El Cairo. Una forma de crear un fuerte contraste con las visitas monumentales, los museos o las playas.

El debate está en marcha. Según NYT, mirar a los más pobres puede no ser turismo, sino voyeurismo. La línea que separa lo positivo de lo negativo es muy fina y a veces se puede caminar con un pie a cada lado de esa línea. Es lo mismo que pasa con el turismo oscuro, ¿dónde está la frontera entre 'recrearse' con el dolor y 'aprender' de él? Quizá en el caso del 'slum tourism' o 'poorism', los aspectos positivos sean más difíciles de aprehender. Como dice un profesor de turismo en el periódico, se puede tratar de un viaje reconfortante, ya que "confirma en nuestra cabeza lo afortunados que somos... y lo desgraciados que pueden ser los otros".

En todo caso, el artículo destaca que la clave de todo reside en cómo se enfoquen las visitas. Nautilia hizo una visita en calesas a las zonas más pobres de Asuán, y realmente parecía una especie de safari fotográfico. Es cierto que algunas personas se emocionaron. Pero también es cierto es que no sirvió ni aportó nada a los que vivían en aquellas calles. Más aún, los únicos que se beneficiaron fueron el guía y el propietario de los carros.

El 'turismo marginal' ha de ayudar en cierta medida a la zona en la que va, sobre todo en lo económico. Asimismo, el turista marginal puede colaborar de forma sencilla con algunos proyectos o trabajos en marcha en esos barrios. Se trata de entrar en contacto con los habitantes y no de verlos a través de un cristal, como aquellos tours 'para blancos' en Harlem (Nueva York).

Las valoraciones sobre esto dependerán del enfoque y de lo que cada uno espere. El morboso u 'oscuro' se verá recompensado, pero también el que busque un acercamiento más social y comprensivo a la realidad de los lugares, el que no se quiera quedar sólo con el recorrido panorámico desde un autocar. Sea como sea, es una tendencia presente entre los viajes 'raros'.

Foto del viaje de la 'family' a Egipto (Asuán)