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Trenes rápidos, lentos y el AVE

Este miércoles 20 de febrero del 2008, el AVE llega y sale de Barcelona por primera vez. Es una etapa más de un proceso en el que los trenes de alta velocidad (y los no tan rápidos) se van generalizando poco a poco en todo el mundo.

Además de, por ejemplo, la reflexión sobre las tarifas que hace Vida Quotidiana, la eliminación de los trenes más lentos y baratos entre BCN y Madrid o el efecto sobre el precio de los taxis que comenta Himajina, Nautilia quiere hablar un poco de esta sensación de renacer del viaje en tren.

La inauguración del AVE está muy cerca en el tiempo de la mejora en la línea del Eurostar París-Londres (post anterior), y de la ampliación de la red del TGV francés hacia el este, con la línea París-Estrasburgo, sobre cuya vía se consiguió el récord de velocidad de un tren (578 km/h). De alguna manera, usuarios, políticos y los medios de comunicación celebran y acompañan el resurgir del tren, como si nos encamináramos hacia una nueva era ferroviaria.

Hay más ejemplos recientes que sostienen esta tendencia a favor del tren, no sólo en Europa y no sólo para pasajeros. El 11 de diciembre del 2007, un tren de mercancías empezó a unir las dos Coreas, acabando con una separación de casi 50 años. En este caso, como en el de los trenes que conectan India y Pakistán desde hace unos años o el de la línea china hacia el Tíbet, tienen un valor esencialmente simbólico. Pero ello no quiere decir que no sean asimismo útiles para mover ya pasajeros, ya mercancías.

La alta velocidad, una opción de futuro
Muchos países, más o menos desarrollados, han puesto en marcha proyectos de alta velocidad para unir sus ciudades principales. Ante esto, los países 'productores' de la tecnología corren para conseguir los contratos: Alemania (Siemens-ICE), Francia (Alstom-TGV), Japón (consorcio del 'tren bala') y Canadá (Bombardier, el mayor fabricante de trenes del mundo).

Ejemplos de esto, sin voluntad de ser exhaustivo:

  • la tecnología francesa del TGV sirvió para desarrollar, por ejemplo, el AVE Madrid-Sevilla. Y ahora tiene contratos para desarrollar conexiones de alta velocidad en Marruecos (Tánger-Marrakesh), Argelia y Argentina (Buenos Aires-Córdoba)
  • Alemania está detrás de los trenes Barcelona-Madrid, y tiene compromisos para construir las líneas Pekín-Tianjín y Moscú-San Petersburgo. Además, el país germano tiene la tecnología más desarrollada en trenes de levitación magnética (maglev), como se vio en la construcción de la única línea maglev en funcionamiento, en Shanghái.
  • Japón desarrolló la recientemente inaugurada línea de alta velocidad en Taiwán y ha recibido el encargo de trenes para el tramo británico de alta velocidad (Eurostar), de cara a los Juegos Olímpicos de Londres (y está será la primera vez que circularán trenes japoneses en Europa).
Y parece que la próxima lucha será para conseguir el desarrollo de la línea Pekín-Shanghái. Por otro lado, alguien en los Estados Unidos quizá esté pensando en desarrollar una red de trenes de alta velocidad para descongestionar un realmente denso tráfico aéreo, como sugería la revista 'Popular Mechanics'. Y a largo plazo, en Europa se quiere conseguir un corredor de alta velocidad desde Portugal hasta Ucrania

Ventajas
Buena parte de que esta tendencia se vaya imponiendo poco a poco, se debe en buena parte a la hostilidad creciente que supone viajar en avión. Pasar por un aeropuerto supone a veces un poco de estrés y un mucho de colas. Otra de las ventajas que se esgrime también es que, desde el punto de vista de impacto ambiental, las emisiones de CO2 por pasajero de un tren son mucho menores que las del avión. Y además se suele decir que es más cómodo y amplio el espacio en el tren.

Por cierto, que, con todo esto, como se está comentando cada vez más, se está consiguiendo la paradoja, tanto en el tren como en las perspectivas de desarrollo de los aviones, de que se tarde menos en llegar a los lugares más distantes y lo mismo o más a los lugares más cercanos.

Perdiendo el tiempo en el aeropuerto

El corresponsal del Periódico en Estados Unidos, Joan Cañete Bayle, ha publicado un artículo titulado '170 años perdidos en 11 meses', en el que da cuenta de unas estadísticas que ya citó antes el Washington Post sobre el tiempo que se llega a perder en los aeropuertos debido a los retrasos.

En los 11 primeros meses del 2007, 1,6 millones de pasajeros salieron o llegaron al menos 15 minutos tarde. Todo los minutos de demora sumados dan un total del 170 años. Esta estadística sólo contiene datos de vuelos domésticos de EEUU, pero dan una idea de la situación de la aviación en general. El retraso medio de un vuelo con retraso (valga la redundancia) fue de entre 49 y 56 minutos.

La ministra de transportes estadounidense calcula que todos esos retrasos cuestan a la economía americana unos 15.000 millones de dólares al año. Además, según algunos analistas, implican también una pérdida de productividad en el trabajo, de reuniones, de calidad de vida... De hecho, al final, según una noticia en Yahoo!, el 2007 fue el segundo peor año de la historia en este asunto: 1 de cada 4 vuelos iba tarde (el 26%). (El año 2000, en el que se llegó al 27%, fue el peor.) La compañía más desastrosa fue Hawaiian Airlines: el 93% de sus vuelos sufrieron retrasos. Conviene aclarar que se considera retraso cuando la demora supera los 15 minutos.

En Europa, las cifras son similares. Según la Asociación de Aerolíneas Europeas (AEA), el 21,1% de los vuelos de corta y media distancia sufrieron retrasos en el 2007. En larga distancia, esa cifra sube hasta el 33,3%. Según sus estadísticas, en el tercer trimestre (los meses de verano), el peor aeropuerto fue Londres Gatwick, en el que el 41,2% de los movimientos llevaban demora. Barcelona estaba el séptimo lugar, con el 29,8% (más de 38 minutos de retraso medio), y Madrid en el noveno, con el 29,5%.

Hay algunas webs que recopilan información sobre retrasos en los principales aeropuertos del mundo. La más conocida es Flightstats, que tiene una buena base de datos sobre las demoras y muestra un mapa con el estado más o menos en tiempo real. La web de Aena, aunque no de forma directa (hay que entrar en cada aeropuerto y después en los detalles de cada vuelo), detalla el estado de los vuelos en los aeródromos españoles.

En cualquier caso, hay que tener en cuenta que ni los 170 años de EEUU ni el tiempo que se pueda perder en Europa, no incluyen ni lo que se tarda en llegar a los aeropuertos, ni lo que se pierde en las colas de los controles de seguridad, ni el que pasa esperando las maletas (si es que no están perdidas), ni el de hacer conexiones... que seguramente es lo peor de todo.

Cifras viajeras (1)

La economía española se sustenta sobre dos pilares, la construcción y el turismo, que, según muchos expertos, son pilares frágiles y hacen que la economía sea igualmente frágil, porque son sectores muy volubles y sensibles a recesiones generales. Nautilia no es capaz de analizar más y seguro que en los blogs 'Economing' o 'Recordant el present' pueden explicar esto con más conocimiento.

Pero puede ser útil ver, por encima, algunas cifras del turismo en España. Para ello, Nautilia ha consultado la nueva edición de un pequeño y fascinante libro llamado 'Pocket World in Figures 2008' , que recopila una serie de estadísticas muy interesantes sobre muchos ámbitos. La mayoría son conocidas, pero es útil tenerlas recogidas en un librito de bolsillo, que publica cada año, desde 1991, 'The Economist', un prestigioso semanario británico de información general.

La sección del libro dedicada al transporte y al turismo dejan a España en una situación aparentemente buena. Es el segundo país que más turistas recibe (en millones):

  • 1.- Francia: 76,0
  • 2.- España: 55,6
  • 3.- EEUU: 46,1
  • 4.- China: 41,8
  • 5.- Italia: 36,5
  • 6.- Reino Unido: 30,0
  • 7.- Alemania: 21,5
  • 8.- México: 20,6
También el segundo país que más ingresos recibe del turismo (en millones de dólares):
  • 1.- EEUU: 81.680
  • 2.- España: 47.891
  • 3.- Francia: 42.276
  • 4.- Italia: 35.398
  • 5.- Reino Unido: 30.669
  • 6.- China: 29.296
  • 7.- Alemania: 29.204
  • 8.- Turquía: 18.152
Si es posible hacer está relación (no está en el libro), según estos datos, cada turista deja (no están todos los países):
  • Japón: 2.026 dólares
  • EEUU: 1.772
  • Suiza: 1.527
  • Alemania: 1.358
  • Reino Unido: 1.023
  • Italia: 969
  • Grecia: 962
  • Turquía: 895
  • España: 861
  • China: 701
  • Francia: 564
España está en la zona baja de la clasificación, lo que encaja con las preocupaciones tradicionales de que el turismo que llega es de bajo coste. Se intenta que llegue más turismo empresarial, de congresos, tal vez de salud y cirugías estéticas o más cultural. Pero la mayoría busca botellón y/o de playa. Y en eso, además, España quizá está dejando de ser competitiva frente a lugares como Croacia, Grecia o Turquía.

Seguramente, aquí es bueno recordar un estudio (nota de prensa) del World Economic Forum del 2007 (una reunión anual en Davos, Suiza, para analizar la economía mundial) que analizaba los países con entornos más atractivos para desarrollar la industria turística en función de las infraestructuras y el entorno político, social y económico. España estaba en el puesto 15º. En la cabeza, Suiza, Austria, Alemania, Islandia y EEUU. (Italia estaba la 33ª.)
España puntúa bajo en el marco regulatorio, la seguridad y el medio ambiente. Y muy bajo, en la competitividad de los precios (¡en el puesto 105!)

De la misma manera, también está bien recordar un comentario de los editores de la guía roja Michelín (de hoteles y restaurantes) al presentar la edición del 2008 de España. Como respuesta a la crítica de que España se sentía maltratada por el reparto de estrellas de la guía, dijeron que a la restauración española "le falta más regularidad y más rigor".

En definitiva, la pregunta que surge de todo esto podría ser ¿qué ofrece España que merezca que los turistas hagan un mayor gasto? Y también ¿es necesaria más seriedad en el sector?

En la siguiente entrega de cifras viajeras vendrán las del transporte.