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Turismo al cubo 2: cómo sobrevivir a un crucero

Una lista de consejos de Eduardo López Alonso para los cruceristas. Antes, Eduardo viajó a Bérgamo y habló de los cruceros.

Consejos para el anticrucerista que a pesar de todo va de crucero caribeño:

  • Comprar en el último momento pero sólo aquello que realmente deseas. La acomodación en el barco, el barco y el destino son igual de importantes. Comprar a una semana de la salida del barco supone pagar la mitad.
  • Si el crucero no es del tipo todo incluido, prepara un mínimo de 30 euros por día y pareja en bebidas.
  • El crucero puede ser caro pero no es tan elitista como suele pensarse. Es el equivalente al resort caribeño o al todo incluido de cualquier costa isleña casposa, aunque a veces se disfraza de negro y oro.
  • La máxima de que no importa el camarote es un consuelo para los menos afortunados. El camarote es VITAL. El mejor camarote es el del piso más alto, el más exterior, el más amplio y el más centrado en el buque. Cuanto más alejado de ese objetivo, peor. Si vas a ir en un buque en la planta más baja, interior y en litera, manda a tu suegro. Morirá.
  • El Caribe no es un mar tranquilo (el Mediterráneo tampoco). Es mar y puede haber temporal. El mareo está asegurado si es que te mareas en cualquier barco. Pero es cierto que puestos a elegir, el tamaño importa.
  • El Caribe no es sólo playas caribeñas. El Caribe de Cuba o la Riviera Maya no es el Caribe de las Granadinas. Entre las Granadinas, Grenada es la mejor. Si haces un combinado estancia-crucero, mejor Margarita que Aruba (salvo que comprar sea lo más importante).
  • Hacer siempre lo contrario de lo que haga la mayoría. Desayunar antes, cenar antes y comer antes. Llegar antes.
  • Las excursiones que ofrecen en el barco son peores y más caras. Siempre es mejor hacer una excursión por tu cuenta, saldrá más barato, podrás desembarcar antes y volver cuando te plazca. Si vuelves antes utilizarás el barco a tus anchas y sin aglomeraciones. Cuando hay mucha gente el refugio es el camarote.

Turismo al cubo

Eduardo López Alonso, que hizo un viaje relámpago a Bérgamo, vuelve a colaborar con Nautilia (gracias!). Esta vez hace una invitación (o no) a hacer cruceros. También da unos consejos para sobrevivir a estos raros cruceros.

Los viajes en crucero se han convertido en los últimos años en una opción cada vez más habitual en España. La reducción de los precios y el crecimiento del puerto de Barcelona como punto de salida de muchas rutas por el Mediterráneo acercan esa opción a la hora de planificar unas vacaciones. Cuando el viajero da paso al turista, entonces el crucero se convierte en isla abonada para el éxito vacacional. Una opción es el Caribe. Un crucero en las islas Granadinas permite recorrer en siete días varios lugares a los que no se iría ni en siete lustros. Para ello debe pagarse un peaje. Sacrificarse como viajero y aceptar el rol de turista coleccionista de destinos y mendigante de experiencias.

Aruba, Curaçao, Isla Margarita, Grenada, Barbados y Mayreau. Nombres exóticos que ni los genios de primaria saben ubicar en el mapa sirven de escala en una travesía del sur caribeño, en ocasiones de postal, pero casi siempre visto desde lejos. No es el crucero un viaje tan descansado como podría pensarse. Es la entelequia del turista porque en general llega, fotografía y se va. No tiene tiempo para dejar que el entorno discurra a su alrededor, porque él es el que se mueve al ritmo endiablado de las hélices del barco, los toques de sirena y el característico ruido de los eslabones de la cadena del ancla repiqueteando contra el casco. No están las maromas extendidas y atadas al noray más que de día y los pasajeros cual cenicientas deben ajustarse al horario salvo que quieran quedarse en tierra.

Pero no todo es crítica, ni el turista un bobo que se transporta. En un crucero como este la colección de fotos está asociada a una recopilación de experiencias difícilmente emulable en otro lugar. Hay que vencer el miedo, escuchar al viajero que se reivindica desde dentro y rechazar las excursiones colectivas. Desembarcar huérfano de guías turísticos y perderse en el nuevo mundo como un conquistador a tiempo parcial, con más plata que dejar que tesoros que expoliar. Nadar con tortugas, explorar tierras extrañas y comprobar otra vez que las formas de vida fuera de Europa son más parecidas en todo el mundo de lo que se piensa. Y tras la zambullida en la realidad, embarcarse en el lujo del toma pan y moja, barra libre con spa y música en directo.

Sorprenden la cantidad de parejas y grupos de veinteañeros a bordo, los arriesgados abuelos escalando los acantilados interiores del barco, el deambular de las viejas loros con peinados enlacados que desafían las leyes de la gravedad y la abundancia de parejas maduras en busca de inspiración sexual. Abstenerse claustrofóbicos, bulímicos, aquafóbicos, anarquistas y donjuánicos. Por supuesto, también deben quedarse en tierra los alérgicos al mareo, que el mar Caribe es de sube y baja como cualquier otro. Es un viaje para madrugadores, adictos a la lujuria alimentaria, repartidores de tarjetas personales y mirones y exibicionistas de todo tipo. Para los buceadores y los románticos acertarán si se mantienen en su mundo. Para grandes familias con posibles en suite con balcón al mar y jacuzzi en la habitación. Para oportunistas del dos por uno que terminan en la cubierta 11 bajo la línea de flotación, en el camarote interior junto a los marineros coreanos y la lavandería, y disfrutan. Para tragaldabas que gustan del farde internacional sin tener ni pajotera idea de idiomas. Para los aspirantes a enólogos y que pueden permitirse cinco kilos más. Y sobre todo para aquellos a los que una semana de vacaciones debe cundir como 100 y costar menos de lo que vale, sin plantearse a costa de qué o de quién. Para compensar están las propinas.

Eduardo López Alonso. Redactor de El Periódico de Catalunya

Viajar desnudo (actualización)

¿El nudismo puede ser una tendencia turística? Sí. Hay personas que eligen poder ir en vacaciones a lugares en los que sea posible desnudarse. No se trata de ir sin ropa inconscientemente, como estos sonámbulos, sino de elegir hacerlo como un estilo de vida. El destino más frecuente para estas personas es la playa nudista.

Pero más allá de las playas, las opciones se reducen. Son menos habituales los alojamientos naturistas, aunque hay una buena oferta. Por ejemplo localidades como El Fonoll (Tarragona) se han convertido en pequeños resorts para personas desnudas, con una oferta variada de alojamientos y propuestas de actividades.

Gracias a Travelmole, ahora también sabemos que existen medios de transporte en los que uno puede ir desnudo. Concretamente, la noticia habla de cruceros nudistas, impulsados, entre otras, por la empresa Castaways Travel. Esta agencia propone un crucero que sale de Florida y recorre islas del Caribe como Jamaica, Caimán o Aruba. El viaje es "clothing-optional" y asegura que ofrece lo mismo que un crucero convencional, "excepto que todo se puede disfrutar sin ropa". El precio de una semana en el barco ronda los 1.000 euros.

Si en vez del Caribe se quiere navegar por otras zonas, como Grecia, se puede acudir a la agencia The Bare Necessities Tour & Travel, que se ha especializado en paquetes vacacionales también "clothing-optional" (frente al "textile crusing"). Esta especialización le lleva, por ejemplo, a ofrecer una sección de preguntas frecuentes en su web, en la que encontramos, por ejemplo:

  • One of the most frequently asked questions by men is,” What happens if I get an erection?’ You know, in 16 years of producing 2 or 3 cruise ship charters a year; I have never once seen a man succumb to his worse fear- a public erection! Does that say something about the fantasy of social nudity and its reality? Perhaps.
The Bare Necessities también ofrece alojamientos libres de ropa, aunque hay una lista más extensa (casi todo en EEUU), además de mucha información útil para inciarse en la práctica nudista, en la web de la American Association for Nude Recreation, que lleva casi 80 años informando, coordinando y promocionando vías de ocio nudista. Para el ámbito español, la Federación Española de Naturismo ofrece una lista de opciones más cercanas. Igualmente, el Club Català de Naturisme también tiene mucha información útil.

Actualizado el 1-2-2008.
Desde la edición impresa del Herald Tribune y también desde la BBC, se da un paso más en las opciones nudistas: llega el primer vuelo nudista.
Aunque los trámites del aeropuerto habrá que hacerlos aún vestidos, lo que es una lástima desde el punto de vista de los controles de seguridad, porque nada (en principio) podría pitar en los arcos, al entrar en el avión uno se podrá desnudar perfectamente.

Se trata de un vuelo gestionado por la agencia de viajes alemana OssiUrlaub y la ruta es Erfurt-Heringsdorf /Usedom. La intención es visitar, en un día, una playa nudista muy popular en Alemania. El vuelo de ida y vuelta, que cuesta 499 euros, ya está lleno.

El periodista de la BBC preguntó sobre la higiene del vuelo, a lo que la agencia respondió que se pedirá a los pasajeros que se sienten sobre toallas. A lo que no supieron contestar es a si el cinturón de seguridad puede suponer un riesgo a la integridad masculina.

Fotografía de Castaways Travel

Dónde dejo mi barco

Un grupo de empresarios mallorquines lanzaron hace un año la web Portbooker, que permite reservar amarres gratuitamente en unos 1.000 puertos de 50 países.

Tal vez no haya muchos lectores que estén viajando en barco, pero la idea es realmente útil. Antes de partir, es posible mirar la disponibilidad de amarres en más de 270 puertos de España, 300 de Francia o Reino Unido, 400 de los EEUU, 500 de Noruega...

El servicio es gratuito tanto para los usuarios como para los puertos, que son los que se encargan de actualizar la información. De acuerdo con la nota de la empresa que ha creado la web, Usolab, los ingresos vendrán de la publicidad. En sí, Portbooker quiere ser un 'software intermediario' que gestione y centralice el contacto entre los puertos y los navegantes.

Portbooker incorpora un 'mash-up' (?) de su base de datos y Google Maps para mostrar sobre un mapa la situación de los puertos.

(Andreu, gracias por el link)